Sobre

Pedagogías

Aunque el género a veces se piensa como algo muy propio, también sabemos que en cada contexto sociocultural, existen normas de género que definen las formas de masculinidad y femineidad aceptables y las marginadas.

Los ideales de género van cambiando de a poco, a medida que va cambiando la sociedad, y muchas veces de forma casi imperceptible. Sin embargo, estos cambios ocurren siempre dentro de la matriz del género binario, manteniendo una diferencia continua entre hombres y mujeres que cambia de forma pero no de función.

La invisibilidad de la matriz binaria de género para las personas cisgénero hace que muchas de ellas entiendan su género como algo innato, ya que al coincidir su expresión de género con las expectativas del género que les fue asignado al nacer, las pedagogías de “cómo ser una señorita” o “cómo ser un caballero” pasan desapercibidas.

A diferencia de las personas cis, las personas con expresiones de género que no calzan con las expectativas normativas de género—como las identidades trans y no binarias—no gozan de esta pedagogía pasiva del género, y entonces suelen buscar referentes en su entorno y por internet que las ayuden a definir y explorar su identidad.

Luka:


Gracias a Twitter, conocí que existían trans masculinos...De repente había un chico trans que apareció por ahí. Y yo “oh, esto existe.” Y yo empiezo a descubrir más chicos trans y el hashtag #transguytwitter y me meto y empiezo a ver fotos, empiezo a ver las transiciones, y ahí yo lloraba. Y lloraba de felicidad. Lloraba de esperanza, y yo dije, “esto soy yo.”

Aunque representar el cuerpo digitalmente puede ser complicado, el uso de las redes sociales por parte de muchas personas trans está íntimamente ligado a sus cuerpos físicos. En lugar de reducir el cuerpo a una mera abstracción, muchas personas trans utilizan las especificidades audiovisuales y textuales de las redes sociales para expresar sus identidades encarnadas, incluidos cambios corporales como celulitis, cicatrices y drenajes quirúrgicos.

Las redes sociales permiten a las personas trans crear archivos públicos vivos de sus transiciones, que van desde videos que narran el proceso de salida del armario, citas médicas, inyecciones de hormonas y actualizaciones sobre cambios en sus cuerpos y mentes: literalmente archivos del yo.

La combinación de este contenido con la inmediatez de las redes sociales crea la sensación de experimentar cada paso de la transición junto con el autor. Estos videos de transición son una de las formas más populares y arquetípicas de actividad trans en las redes sociales.

Cata:


Bueno, en una primera instancia decía no, creo que soy travesti. Y luego conocí el término de género fluido y también dije no, puede que eso sea mi etiqueta la llamaba en ese entonces, porque decía “Pucha, me siento súper cómoda cuando estoy de mujer”. Pero por miedo también, inconscientemente me decía “No, yo no creo que viviría toda la vida como mujer. Hay muchas cosas que de hombre me gustan.” Y qué pasó? Una instancia súper bonita, que fue el campamento trans, que se organizó desde un grupo de Facebook de trans masculinos y se extendió la invitación a las trans femeninas.

El contenido trans online constituye, tanto de forma intencionada como inadvertida, una especie de guía, una pauta que tiene ramificaciones para la forma del cuerpo físico y su relación con el yo. Este contenido influye en el imaginario de lo posible para cada espectador, formando parte de sus propias encarnaciones de identidad trans.